Volver a artículos

Ideas en abierto · Artículo

Cómo crear un email para vender: estructura, ejemplos y plantillas

Andrés Basurto

Un email comercial necesita algo más que una imagen bonita y un botón. La persona que lo recibe debe entender por qué le interesa, qué le estás ofreciendo y cuál es el siguiente paso. Si buscas cómo crear un email para vender, empieza por una decisión: ¿quieres conseguir una primera compra, ofrecer un servicio complementario […]

Imagen del artículo Cómo crear un email para vender: estructura, ejemplos y plantillas

Un email comercial necesita algo más que una imagen bonita y un botón. La persona que lo recibe debe entender por qué le interesa, qué le estás ofreciendo y cuál es el siguiente paso.

Si buscas cómo crear un email para vender, empieza por una decisión: ¿quieres conseguir una primera compra, ofrecer un servicio complementario o dar a un cliente una razón para volver?

En esta guía veremos cómo adaptar el mensaje a cada intención, qué estructura utilizar, cómo elegir los recursos visuales y qué medir después del envío. También encontrarás tres plantillas HTML gratuitas para personalizarlas.

No existe un “email perfecto” para todos los negocios. Sí puedes construir un mensaje más claro y comprobar si ayuda a conseguir el objetivo que te has propuesto.

Analizamos varios emails y mejoramos uno paso a paso.

Qué encontrarás en esta guía

  1. Define el objetivo del email
  2. La estructura de un email comercial
  3. Cómo escribir el asunto y el preencabezado
  4. Qué imágenes y recursos visuales utilizar
  5. Ejemplo: mejorar un email paso a paso
  6. Tres plantillas según tu intención
  7. Cómo probar el email antes de enviarlo
  8. Cómo medir si ha funcionado
  9. Preguntas frecuentes

1. Define qué quieres conseguir con el email

Antes de escribir el asunto o elegir colores, responde a tres preguntas:

  • ¿Quién lo recibe? Un suscriptor, un comprador o un cliente con el que ya has trabajado.
  • ¿Qué sabe de tu negocio? Puede que apenas te conozca o que ya confíe en tu trabajo.
  • ¿Qué quieres que haga? Comprar, responder, reservar una llamada o acceder a un contenido.

La respuesta cambia el contenido del mensaje. Una persona que todavía no ha comprado necesita información diferente de alguien que ya utiliza tu servicio.

Primera venta: explicar el valor y resolver dudas

El lector necesita entender qué gana con el producto y por qué puede confiar en la oferta. En una tienda de auriculares, por ejemplo, puedes mostrar el producto, explicar sus beneficios y facilitar información sobre compatibilidad, entrega o devoluciones.

Selecciona los detalles que influyen en la decisión. Una lista extensa de características puede ocultar el beneficio principal.

Servicio complementario: conectar con lo que el cliente ya tiene

Si has desarrollado la web de un cliente y quieres ofrecerle SEO, parte de esa relación. Explica cómo el nuevo servicio puede ayudarle a aprovechar el trabajo realizado, qué incluye y cómo valorar si encaja.

La propuesta debe tener sentido para ese cliente. Haber comprado un servicio no significa que necesite todos los demás.

Retención: dar una razón para volver

Un email de retención puede mostrar novedades, ayudar a utilizar mejor un producto o recordar contenidos incluidos en una suscripción.

No siempre busca una compra inmediata. Puede facilitar que el cliente vuelva al servicio y encuentre valor en lo que ya tiene.

2. La estructura de un email para vender

Una estructura útil responde a las preguntas que se hace el lector mientras avanza:

Pregunta del lector Elemento del email Función
¿Quién me escribe? Remitente Identificar la empresa o persona.
¿Por qué abrirlo? Asunto y preencabezado Anticipar una razón relevante.
¿Qué gano yo? Título y primer bloque Presentar el beneficio principal.
¿Qué incluye? Cuerpo del mensaje Concretar la oferta.
¿Por qué confiar? Demostración e información útil Resolver dudas con datos verificables.
¿Qué hago ahora? Llamada a la acción Facilitar el siguiente paso.

No es un orden rígido. Un cliente que ya conoce un producto puede agradecer un botón al principio. Una propuesta nueva puede necesitar más explicación antes de pedir una decisión.

La idea es que cada bloque ayude a entender la oferta o a actuar.

3. Cómo escribir un asunto que dé una razón para abrir

El asunto debe anticipar el contenido con claridad. Puedes partir de un beneficio, una novedad o una propuesta concreta, evitando promesas que el cuerpo del email no cumple.

Intención Asunto de ejemplo Preencabezado
Primera venta Tu música, sin el ruido de alrededor Conoce nuestros auriculares y revisa sus características.
Servicio complementario El siguiente paso para vuestra nueva web Una propuesta SEO para aprovechar el trabajo que ya hemos construido.
Retención Tres novedades para volver a crear este mes Una clase práctica, una guía y un reto incluidos en tu biblioteca.

El preencabezado es el texto de vista previa que puede aparecer junto al asunto en la bandeja de entrada. Utilízalo para ampliar la propuesta en lugar de repetirla.

Los emojis pueden acompañar el mensaje si encajan con tu marca, pero no sustituyen una razón para abrirlo. También conviene comprobar cómo queda el asunto en móvil: puede cortarse según el dispositivo y la aplicación.

4. Qué recursos visuales ayudan a presentar la oferta

Antes de añadir una imagen, decide qué función cumple. Puede explicar el producto, mostrar un resultado, hacer tangible una experiencia o facilitar la elección.

  • Producto: una fotografía en uso ayuda a entender tamaño, contexto y utilidad.
  • Servicio: una captura, una demostración o un esquema puede explicar qué entregas.
  • Evento: artistas, lugar y fotografías de la experiencia aportan motivos para asistir.
  • Suscripción: un contenido destacado y una selección de novedades permiten descubrir qué hay disponible.

Qué podemos observar en emails de marcas conocidas

En los ejemplos que analizo en el vídeo aparecen tres enfoques distintos:

  • Uber Eats y Real Madrid: los jugadores captan la atención; la combinación de camiseta y bolsa une las marcas; la invitación a Callao convierte el anuncio en un plan para el lector.
  • Blackworks: el cartel y los artistas presentan el festival, mientras la fotografía del escenario ayuda a imaginar la experiencia. El botón de entradas concreta la acción.
  • Netflix: una película protagonista facilita empezar a elegir. El tráiler, la sinopsis y las novedades ofrecen distintas formas de encontrar algo que ver.

Estas observaciones explican las decisiones visibles de diseño. No demuestran que esos emails hayan conseguido una determinada tasa de ventas o retención.

Tres plantillas de email con sus bloques clave señalados: primera venta, servicio complementario y retención.
La estructura del email cambia según la acción que queremos conseguir.

Mantén el mensaje esencial también como texto

Evita convertir todo el email en una única imagen. El título, la información necesaria y el enlace principal deben seguir siendo comprensibles si las imágenes no se muestran.

Por ejemplo, Gmail permite configurar la carga de imágenes externas y puede no mostrarlas automáticamente cuando considera sospechoso un mensaje. Puedes consultar la documentación de Gmail sobre imágenes.

5. Ejemplo: transformar un email comercial

Imagina un mensaje que dice:

Hola. Somos un estudio de desarrollo web. Creamos páginas para negocios. ¿Podemos hablar?

Es breve, pero deja varias preguntas abiertas: ¿por qué me escribes?, ¿qué propones para mi negocio? y ¿qué supone aceptar esa conversación?

Una versión más concreta podría ser:

Hola, María:

Te propongo una web que presente tus servicios, resuelva las dudas habituales y facilite que los visitantes contacten contigo.

Podemos empezar definiendo qué información necesitan tus clientes y qué acción debería destacar en cada página.

¿Te interesa que te envíe un ejemplo de estructura para tu negocio?

En este ejemplo hemos cambiado cuatro cosas:

  1. La propuesta comienza con lo que puede resultar útil al destinatario.
  2. El servicio se concreta en funciones comprensibles.
  3. Se explica un primer paso del trabajo.
  4. La respuesta solicitada requiere menos compromiso que una reunión inmediata.

Después podemos reforzar el mensaje con una muestra del trabajo y un diseño que destaque el orden de lectura.

Un email de texto sencillo también puede funcionar. El antes y después sirve para revisar claridad, relevancia y presentación; para saber qué versión obtiene mejores resultados hay que probarlas.

Antes y después de un email comercial: mejoras en el asunto, la propuesta, el proceso visual y la llamada a la acción.
Una propuesta más concreta y un siguiente paso claro.

6. Tres plantillas de email HTML para adaptar

He preparado tres ejemplos descargables, cada uno con una intención diferente:

  • Primera venta: presenta unos auriculares con una imagen protagonista, beneficios, información útil y un enlace al producto.
  • Servicio complementario: conecta un proyecto web existente con una propuesta SEO, explicando la oportunidad y el alcance.
  • Retención: muestra nuevos contenidos de un servicio de formación y recuerda lo que incluye la suscripción.

Las marcas, productos y datos de los ejemplos son ficticios. Sustituye textos, prestaciones, imágenes y enlaces por información real de tu negocio.

Ver y descargar las tres plantillas de email HTML

7. Revisa el email antes de enviarlo

La vista previa en el navegador es una primera comprobación. Envíate también una prueba y revisa el resultado en el correo y en el móvil.

  • ¿Se entiende la propuesta desde el primer bloque?
  • ¿El texto se lee sin ampliar la pantalla?
  • ¿Las imágenes tienen URLs accesibles y texto alternativo?
  • ¿Los enlaces llevan al destino correcto?
  • ¿El botón explica qué ocurrirá al pulsarlo?
  • ¿El mensaje sigue siendo comprensible sin imágenes?
  • ¿Has sustituido nombres, enlaces y datos de ejemplo?
  • ¿Los datos del remitente y la gestión de bajas están configurados para el envío?

Adjuntar un archivo HTML no lo convierte en el cuerpo del mensaje. Para que el destinatario vea el diseño dentro del email, debes importarlo en una herramienta compatible o enviarlo como contenido HTML desde tu aplicación.

8. Cómo medir si tu email ha funcionado

El KPI principal debe corresponderse con la acción que buscabas:

Objetivo Qué medir
Primera venta Compras e ingresos atribuidos al email.
Servicio complementario Respuestas positivas, reservas y oportunidades comerciales.
Retención Vuelta al servicio, uso posterior o repetición de compra.

CTR: cuántas personas hacen clic

El CTR puede calcularse dividiendo los destinatarios únicos que han hecho clic entre los emails entregados y multiplicando por cien.

Ejemplo: si entregas 100 emails y tres personas hacen clic, tienes un CTR del 3 %. Si una persona pulsa varias veces, sigue siendo una persona en esta medición.

Como referencia, MailerLite publicó una mediana de clics del 2,09 % en su análisis de 3,6 millones de campañas de 2025. Es una orientación, no una nota de aprobado: el sector, la audiencia y el tipo de envío cambian la comparación. Puedes consultar su análisis de aperturas y clics.

Un clic no equivale a una compra. Si aumentan los clics pero no las ventas, revisa también la página de destino, la oferta y el proceso de compra.

Respuestas positivas: cuántas personas muestran interés

Si pides responder al correo, clasifica las respuestas para distinguir interés, rechazo y mensajes automáticos.

Ejemplo ficticio: entregas 100 emails, responden diez personas y cuatro piden más información. La tasa de respuesta total es del 10 % y la tasa de respuesta positiva es del 4 %.

Define el periodo de medición y cuenta cada destinatario una sola vez por campaña. Después puedes seguir cuántas conversaciones avanzan a una llamada o a un cliente.

Para evaluar retención a más largo plazo, observa el comportamiento posterior y, si el volumen lo permite, compara con un grupo similar que no recibió el email. Volver al servicio después del envío no demuestra por sí solo que el mensaje haya causado ese regreso.

Preguntas frecuentes sobre emails comerciales

¿Es mejor un email corto o largo?

Debe contener la información necesaria para dar el siguiente paso. Una novedad conocida puede explicarse brevemente; un servicio nuevo puede necesitar más contexto. Elimina lo que no ayude a decidir.

¿Cuántos botones debería incluir?

Define una acción principal. Puedes repetir su enlace si el mensaje es largo y ofrecer alternativas cuando tengan sentido, evitando que varios objetivos compitan por la atención.

¿Puedo usar una imagen de fondo?

Sí, aunque su presentación puede variar entre clientes de correo. Utiliza un color de respaldo y mantén el texto legible. Si la imagen es imprescindible para entender la oferta, colócala también como contenido visible independiente.

¿Puedo pegar el HTML directamente en Gmail?

Pegar el código en el editor habitual lo muestra como texto. Copiar el diseño visible desde un navegador puede conservar parte del formato, pero también perder estilos. Para probar la plantilla original, utiliza una herramienta que permita enviar el cuerpo como HTML.

¿Una plantilla bonita garantiza más ventas?

No. También influyen la audiencia, la relevancia del mensaje, la oferta y la página de destino. La plantilla facilita presentar el contenido; los resultados deben medirse.

Empieza por una intención y una propuesta concreta

Antes de enviar tu próximo email, escribe quién lo recibirá, qué puede interesarle y qué acción quieres facilitar. Después construye el mensaje y el diseño alrededor de esas respuestas.

Descarga las plantillas y adapta una a tu negocio.

Si necesitas conectar tu web, tus mensajes comerciales y el siguiente paso de tus clientes, puedes conocer mi trabajo y contactar conmigo.